Lastimarse es parte de practicar un deporte. Regresar demasiado pronto, o nunca recuperar la fuerza perdida, es lo que convierte una lesión en una que se repite. Tratamos la lesión y luego te evaluamos frente a las exigencias de tu deporte antes de que regreses.
¿Cómo se siente?
- Un tirón o dolor repentino al correr rápido, cambiar de dirección o saltar
- Dolor que aumenta mientras más entrenas
- Pérdida de velocidad, potencia o confianza en un lado
- Inflamación o moretones después de un partido
- Tensión que nunca termina de irse
¿Qué lo causa normalmente?
- Aumentos bruscos en la carga de entrenamiento
- Regresar de una lesión anterior antes de estar listo
- Desequilibrios de fuerza entre un lado y otro
- Poca recuperación entre sesiones
¿Cómo puede ayudar la terapia física?
- Un diagnóstico y tiempos con los que puedas planear tu temporada
- Terapia manual y punción seca para acelerar la recuperación inicial
- Trabajo de fuerza, velocidad y agilidad específico de tu deporte
- Pruebas objetivas de regreso al deporte
- Planeación de cargas para reducir el riesgo de volver a lesionarte
¿Cuándo debo revisarlo?
Mientras antes, mejor. La atención temprana acorta el tiempo fuera del deporte y te ayudamos a seguir entrenando de forma segura mientras sanas.
Ve al médico de inmediato si notas
- Cualquier golpe en la cabeza con confusión, vómito o dolor de cabeza que empeora (ve al médico el mismo día)
- Una deformidad visible o sospecha de fractura
- No poder apoyar peso después de una lesión
Preguntas sobre lesiones deportivas
¿Atienden atletas escolares y de clubes?
Sí. Atendemos atletas juveniles, de preparatoria, universitarios y adultos recreativos, y con gusto hablamos con entrenadores y preparadores físicos.
¿Cómo sé que estoy listo para regresar?
Usamos pruebas de fuerza, saltos y agilidad comparando ambos lados, además de cómo te sientes, para que la decisión no sea una suposición.
